Creo que actualmente, y estadísticamente hablando, más del 90% de los jóvenes de hoy en día están registrados en algún tipo de red social. Facebook, Tuenti, Hi5… llamémoslo X.
Si tienes una cuenta en cualquiera de ellos y te dedicas a leer tablones de distintas personas, comentarios o eventos recibidos te fijas en que se podrían resumir en los siguientes temas: regalo mascotas, por lo menos hay una persona en tuenti que quiere algo contigo, horóscopos, intenta escribir tu nombre con el codo y otra serie de estupideces del estilo y que podría estar nombrando durante horas y horas. El número de textos que merecen la pena, que transmiten algo, que son meramente interesantes se reducen al mínimo. Pero cuando encuentras uno, por muy breve que sea, aunque no lo haya escrito esa persona, aunque sea un vídeo, un fragmento de una película o de una canción, te das cuenta de que merece la pena.
Ver que la juventud no se resume en un puñado de cuerpos con reacciones químicas y hormonas sino que, de vez en cuando, esas reacciones son realmente interesantes… que son capaces de emocionarte a ti, que no tienes nada que ver con el texto que te da la bienvenida desde la página principal. Y te emocionas. Te emocionas tú, que eres de ese 40% que no cree en los tests que te dicen cómo eres porque tu animal favorito es un gato, un perro o un tucán.
Te fijas en que hay gente que sí, que somos de la generación “nini” y que igual no tienen ninguna afición en esta vida, pero que por lo menos siente y padece y te da la sensación de que vive enamorada del amor y la vida. Y que se emociona. Y te hace pensar con textos románticos o hechos para disfrutar de sus 3 líneas de contenido.
Y llega el momento. Ves un haz de luz en toda la oscuridad que antes había sobre los jóvenes de hoy. Ya no son todo banalidades, “te quieros” sin sentido, amores que nunca lo fueron y amistades de un cuarto de hora. Ahora hay luz. Un rayito de esperanza que nunca creíste posible. Porque ya no es todo vacío. Ahí descubres gente que de verdad merece la pena. Que tiene inquietudes. Que no son de piedra.
Sonríes. No estás sola, ¡hay gente en medio de esta sociedad superficial que podría comprender tu sonrisa de por las mañanas cuando todo va mal! Y es una sensación que te encanta. Al fin y al cabo <<siempre quedarán justos en Sodoma>>. No todo está perdido.
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