No quiero ni tu cariño, ni el de otros, ni el de nadie. Me quiero a mí.
Quiero perder el tiempo, mi tiempo, porque por algo es mío.
Y quiero subirme a un autobús, a una de esas líneas raras que no llevan a ninguna parte y perderme un rato. No encontrar el camino de vuelta a casa. Reanudar esos paseos sola por la playa… hasta que no salgan ni aliento ni palabras de mi boca. Quiero andar hasta caer rendida en un banco, y no tener fuerzas ni para llorar. Ni para desahogarme.
Y olvidarme de todo. Olvidarme de los estudios, de la familia, de los agobios, de los amigos. De todo lo relacionado contigo y con el resto del mundo.
Y, cuando pueda, empezar de cero. Y enamorarme…o no, o sólo encontrar a una persona a la que me apetezca dar cariño y de la que quiera recibirlo, porque creo que ya va siendo hora de que aquí las cosas empiecen a funcionar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario